El bulldog francés es considerado un moloso de pequeña talla
Como todos los dogos, su origen se remonta a los molosos de la región de Epiro en Grecia y del Imperio Romano. Tiene como pariente cercano el bulldog inglés.
Es probable que el bulldog francés sea el resultado de diversos cruces entre los toy bulldogs venidos de Gran Bretaña y diversos perros locales. Descendiente de los dogos franceses y el Bulldog inglés (mucho más pesado). Es resultado de sucesivos cruces que criadores de los barrios populares de París hicieron a finales del siglo XIX con objeto de conseguir una raza ágil y atlética que fuera buena en los combates de perros.
Su gracia y su caracter cautivaron rapidamente a la alta sociedad, algo que fomentó su popularidad enormemente.
Los cruces fueron realizados por los amantes de esta raza en los barrios populares de Paris en los años 1880.
Inicialmente el bulldog francés fue un perro del pueblo teniendo como amos los carniceros y cocheros, pero luego supo conquistar la alta sociedad y el mundo artístico, debido a su aspecto original y su singular carácter, propagándose rápidamente.
Los bulldog tienden a tener problemas respiratorios, ya que su cara desinflada restringe el aire.
Tienen también problemas al nadar y pueden ahogarse si se los deja sin atención cerca de una piscina. Otros problemas de salud incluyen los ojos rojos, alergias, y (entre los bulldog más viejos) problemas en la cadera y cataratas.
Debido al gran tamaño de la cabeza en proporción con el tamaño de su cuerpo, los cachorros nacen normalmente por cesárea. En cuanto a los cruces de bulldogs, son normalmente vía inseminación artificial.
Dados los problemas respiratorios, tienden a hacer un ruido parecido a un ronquido al respirar puesto que el quiebre que se produce en el paladar es extremedamente abrupto, a lo que se le suma la morfología achatada de sus cabezas, impidiendo que la respiración cumpla todas sus etapas a nivel interno; y por otra parte cardíacos, el corazón es demasiado pequeño en relación al cuerpo que caracteriza a la raza.
Las camadas no son de más de 4 cachorros, pues algunos mueren en el parto y el vientre de la madre no da las condiciones óptimas para el embarazo producto de los problemas cardíacos y de respiración ya detallados.
Los bulldogs fueron usados originalmente para peleas, en las que bulldogs entrenados atacaban y mataban toros atados por deporte durante el siglo XVII. La práctica de la pelea de bulldogs con toros fue prohibida en Inglaterra en 1835.
Al igual que el resto de las razas caninas, el registro del origen concreto de una raza de perros es muy difícil. Lo único seguro es que el actual bulldog inglés no tiene nada que ver con sus antepasados más remotos.
El origen de la raza lo podríamos situar en el antiguo perro de presa maltés "kelb thal gliet", el antiguo bulldog español, y el dogo bordeles.
En los inicios de la raza existían unos perros llamados perros de carnicero o bulldogs, los cuales se clasificaban en perros de primera categoría y perros de segunda categoría.
Los perros de primera categoría eran perros de tipo mastiff como perros pastores de ganado bovino y como animales de caza (los cuales en origen eran perros de pelea importados de la isla griega de Malta a Britania desde hace muchos siglos, perros conocidos como "kelb thal gliet".
Estos perros eran utilizados como animales de guerra, se consideraban descendientes directos del afamado "cannnis pugnax" un perro griego muy antiguo, el cual llego a Britania seguramente a través de Italia.
Estos perros eran importados para utilizarlos en el circo romano, donde demostraron sus dotes peleando contra gladiadores, leones y demás bestias. Al igual que en peleas de perros, midiéndolos con sus autóctonos molosos de Epiro, una raza de perros de la cual desciende el Mastín Napolitano y el Cane Corzo.
De todas maneras no sería descabellado pensar en el "kelb thal gliet" también como un antepasado directo de éstas últimas razas, ya que los cruces con Molosos de Epiro no serían raros.
Una vez en Italia, estos perros se diseminaron hacia Francia, dando origen al Dogo de Burdeos, hacia el territorio de Britania dando origen al Mastiff, y hacia Germania dando origen al Bullembeiser (antepasado del bóxer).
Estos perros mastiff no tenían nada que ver con el actual, eran más altos, ligeros, y de colores variados, además de esto, eran animales destinados a la nobleza.
La posesión de uno de estos animales por parte de los plebeyos estaba multada con la amputación de tres dedos de la pata delantera, esto con el fin de incapacitarlos para cazar en los bosques feudales.
De esta manera el mastiff se convirtió en un animal de la gente adinerada, así la gente de los bajos estratos sociales empezaron a utilizar un tipo de animal de aspecto muy heterogéneo.
Éstos eran los bulldogs de segunda categoría descendientes del mastiff pero con cruces de otras razas, las cuales nunca se documentaron.
Debido a su peculiar estructura hay que tomar ciertas precauciones a la hora de tener un bulldog inglés.
La primera es no agotarlo, ni asolearlo, ya que sus vías respiratorias son muy cortas y podría sufrir un shock por calor.
Además de esto, es una raza muy flatulenta, padecen de alergias y sus reproducciones son muy difíciles, de ahí su elevado precio.
Es precisa la inseminación artificial así como la cesárea en la mayoría de las ocasiones. Es un perro muy tranquilo, noble y de buen carácter, el perro urbano por excelencia, muy reposado, necesita poco ejercicio 20 minutos de caminata al día son suficientes.
Es capaz de dar mucho afecto, muy sociable, se lleva de maravilla con los niños y otros animales.