Concejo de Aller
El concejo de Aller situado en el centro sur
de Asturias, constituye un paraíso aún
por descubrir.
Un territorio con una personalidad propia,
con una dicotomía impactante a los
ojos del visitante, como es la huella de su
pasado reciente ligado a la minería y un
entorno natural de extremada belleza
Perplejo me vería en verdad si hubiese de
señalar uno por uno los siempre
bellos paisajes de Aller, y luego ir
puntualizando y discerniendo aquellos
que pueden superar en belleza a los demás,
puesto que este valle es sin duda de los más pintorescos del país y todo él un paisaje
admirable que varía desde la oscura bocamina hasta la frondosa cañada, montes espesos o arriscadas peñas (Valentín de Lillo, 1948).
Gastronomia de aller
La gastronomía tradicional allerana, cuyas características coinciden, en lo fundamental con las de la asturiana, con platos como por ejemplo el pote de berzas o platos compuestos de excelentes carnes roxas de vacuno de alta calidad, carnes de caza (corzo, rebeco y jabalí), además de ricos embutidos, picadillos, callos, y demás derivados del cerdo.
También perfectos compangos para el pote y la fabada. El ganado ovino y caprino proporcionan apreciados guisos de cordero a la estaca, lechazo al horno y cabrito con patatas.
Son de destacar, asimismo, las carnes de caza (corzo, rebeco, jabalí), tan abundante en la zona. Y, por supuesto, las truchas.
La guinda gastronómica de Aller
es la repostería: «casadielles», «borrachinos», la «cuayá» (cuajada), el «quesu podre»..., pero, sobre todos, la estrella es el «panchón», que lleva harina de escanda, agua, sal, manteca, azúcar o miel.